Reglas primero, IA para los casos grises. Corre en segundo plano, sin bloquear a nadie — y vos elegís qué tan automática es.
Cada pregunta pasa por una lista de palabras prohibidas y de links bloqueados. Es instantáneo — si algo es un rechazo claro, no hace falta nada más.
Si las reglas no alcanzan para decidir, se lo pasamos a un modelo de lenguaje que evalúa el contexto. Corre solo cuando hace falta, no en cada comentario. Si el modelo falla o no responde, no bloquea nada — el comentario sigue su curso normal.
La pregunta se guarda como pendiente al instante — tu audiencia no espera a que termine de moderarse para saber que se envió.
Son 4 interruptores independientes en el panel, y los cuatro arrancan apagados — nada se activa solo.
La llave general — sin esto, nada de lo de abajo corre.
Lo que se marca como rechazo se saca de la vista pública automáticamente, sin esperar que un moderador lo revise.
Activa el paso 2 (la escalación al modelo de lenguaje) para los casos que las reglas solas no resuelven.
La misma lógica, aplicada al nickname que elige cada invitado al sumarse — pero acá actúa en los dos sentidos: aprueba solo los alias sin problema y rechaza los que marcan mal, sin que un moderador tenga que revisar uno por uno. No aplica a quienes entran vía SSO, porque ya llegan identificados.